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Desolado

El ojo del buitre, por Vanessa Arandt (Acuarela, 2013)

DESOLADO

i.

…el mar padre de los mares se ha escurrido,

el cauce dulce es hondura infinita e inasible.

De billones de orillas, ahora precipicios,

salen osamentas

de versos ahogados

en las fauces de un payaso desquiciado.

Observa el cadáver de las aves:

no hay alimento en el cielo

ya, las aguas, todas,

me he tragado.

ii.

…un desierto es solo otro comienzo

un reverso al inverso

en otro mundo impensado

un aprecio de mentiras

que ríen como el labio pequeño de las lunas,

desprecio de un silente

trastocado imaginable,

el espejo que se ha roto a mitad para curarse

los pulidos poros

resecados.

iii.

…las grietas, testigos del desagüe,

advierten los peligros del regreso.

La ausencia de gravedad es fuerza

necesaria para hallar el genoma,

el lugar de la conciencia del anverso.

La danza ha comenzado sin compás.

Se abre el telón nuevo, espacio yermo

listo para la negrura vital

del hueco

donde morirse de penas o de lujurias,

de cantos de noches en vela,

de palabras donde espiren las palabras

no es virtual.

iv.

Pasan, nos frotan las cabezas.

Descansan, los vientos alisios del Sahara

al colorido calor de Judá en mi pecho.

La nube

es sustrato,

vaho de letras mixtas:

érase una vez que será,

oasis de arena en un desolado,

los versos del simún

en la oreja de los dioses

sin párpados.

v.

“Ya no vuelvas…”, los fantasmas me han pedido.

Con ellos se tropiezan

las memorias de moléculas

de hidrógeno y de oxígeno,

las de piedras escalonadas de estrofas y odas,

las del primer verso

libre

temerario,

las de las trampas de nieve y de rocíos;

tropiezan

contigo,

tropiezan conmigo;

y, se ausenta

la lágrima.


M. Galaxis In Memoriam

Era el vino fino de mis uvas cantoras. Más armonía, ruta de sueños y pasión naciente se habían instalado en las miradas como el diseño ideal de estrellas gemelas que danzan. Entonces, un viejo fauno celoso conspiró con una gorgona metiche y la arrojaron, a la hacedora de planos universales, a un vórtice del que nunca podría salir para encontrarme. Y allí quedó varada, lejos, como castigo por amarme. A mí, me dieron la poción del olvido eterno. Y, para que nunca me acercara a ella, me inundaron de nubes de plomo; pero ella volvió húmeda de lluvia suave en sus ojos, en este sueño de mayo, a 38 años luz después de su partida, solo para mostrarme la galaxia que lleva mi nombre.

Elle était le bon vin de mes raisins chantants. Plus d’harmonie, de route de rêves et de passion naissante avaient été installés dans les yeux comme la conception idéale des étoiles jumelles dansantes. Puis, une vieux faun jaloux conspira avec une métiche gorgone et la jeta, au fabricant de plans universels, dans un vortex d’où elle ne pourrait jamais partir pour me retrouver. Et là, elle était coincée, très loin, en punition de m’aimer. Ils m’ont donné la potion de l’oubli éternel. Et, pour ne jamais m’approcher d’elle, j’ai été inondée de nuages ​​de plomb; mais elle revint mouillée avec une pluie légère dans ses yeux, dans ce rêve de mai, 30 années-lumière après son départ, Et, pour ne jamais m’approcher d’elle, j’ai été inondée de nuages ​​de plomb; mais elle revint mouillée avec une pluie légère dans ses yeux, dans ce rêve de mai, 38 années-lumière après son départ, juste pour me montrer la galaxie qui porte mon nom.

She was the fine wine of my singing grapes. More harmony, route of dreams and nascent passion had been installed in the eyes as the ideal design of dancing twin stars. Then, a jealous old faun conspired with a metiche gorgon and threw her, the maker of universal planes, to a vortex from which she could never leave to find me. And there she was stranded, far away, as punishment for loving me. They gave me the potion of eternal oblivion. And, so that I would never approach her, I was flooded with lead clouds; but she returned wet with soft rain in her eyes, in this May dream, 38 light years after her departure, only to show me the galaxy that bears my name.


20 Requisitos de liderazgo personal y un recuerdo amoroso para bien gobernar a Puerto Rico

Una vez alguien me dijo: “Cuando más triste te sientas, trae a tu mente el recuerdo más hermoso que hayas tenido de tu niñez”. Así, recodando a don Pablo Santiago Plaza, mi abuelo, he podido sobrevivir estos días de furia individual y colectiva. Me recostaba en mi sofá a mirar las nubes como si él estuviera a mi lado. “Ay, Abuelito, si pudieras ver lo que está pasando… Puerto Rico ya no se deja engañar con cuentos de camino”. Y algo hermoso me sucedió. Recordé su modo de respirar, sus finas pestañas, su rostro sudado en un día de verano y el color marrón claro de sus ojos a pesar de más de 25 años de haberlo perdido. Recordaba su buen humor, lo honesto y estricto que era. Para mí, un hombre noble, perfecto. Y su recuerdo, me llevó a repensar al próximo gobernador o a la próxima gobernadora del país. Aquí les presento mi lista:

  1. Que tenga una gran intuición para no dejar que los buscones se le acerquen.
  2. Que haya tenido experiencia de ayuda a la clase desventajada.
  3. Que tenga estabilidad social y mental: una excelente inteligencia emocional es imprescindible.
  4. Mientras menos nexos con la política, mejor.
  5. Que no sea mentiroso o mentirosa.
  6. Que no tenga contratos con el gobierno, ni él ni los suyos.
  7. Que no emplee o contrate a su familia, conocidos o amigos.
  8. Que no pertenezca a ningún partido, ni se deba a nadie en favores.
  9. Que no le tome dinero prestado para su campaña política ni al rey de España.
  10. Que tenga estudios universitarios y que haya aprobado la clase de Historia de Puerto Rico con A o B.
  11. Que no sea fanático o fanática, excepto de gobernar con verdad para el mejor beneficio de Puerto Rico.
  12. Que sea verdaderamente empática o empático con las emergencias del país, principalmente, las económicas.
  13. Que sea una persona digna, íntegra, noble, admirable y fuerte de carácter.
  14. Que sea capaz de aglutinar y no de dividirnos como pueblo.
  15. Que no le tiemble la mano cuando tenga que despedir a alguien o cancelar contratos.
  16. Que se someta a la prueba del polígrafo y entregue su teléfono si el pueblo lo pidiera.
  17. Que conozca de rabo a cabo la Constitución.
  18. Que haga de nuestra tierra un ejemplo de superación con la ayuda de los mejores.
  19. Que no quiera la escolta cuando se retire.
  20. Que sienta verdadero amor, aprecio del bueno y orgullo inmenso por Puerto Rico.

Sé que hay candidatas o candidatos por ahí que podrán llenar estos requisitos “laborales”. En mi opinión, nadie del PNP, nadie del PPD, nadie del PIP, podría llevarnos por el buen camino porque tienen las manos repletas con grandes anillos de compromiso con sus donantes y así por el estilo otros candidatos independientes. Y por ahí, por ahí es que comienza la corrupción cuando tienen que pagar los favores políticos.

Si sabes quién eres, da un paso al frente. Te apoyaremos.


Manos

                                                        A Hussein Habasch

Como niños que juegan

y avisan su paso

con el timbre de la bicicleta,

las puntas de mis dedos dibujan

todas tus manos: grandes y pequeñas.

Manos que cobijan al pastor

en la montaña

que dividen el eco de las bombas

en las calles silentes

que acunan el llanto de los vivos

y que sangran.

Manos amorosas de familia

que protege a sus hijos.

Manos de estudiante, militante

fuerza del futuro.

Manos que resisten al envidioso turco.

 

Afrin cabe hoy en las mías

como un cántaro de cielos,

que es poder de hierro

señal de una palabra necesaria

para que los vivos regresen

y descansen los muertos

y la patria se levante.

 

Afrin cabe en mis manos

que tocan las tuyas

en solidaridad

como una oración de lluvia

para revivir la flor del rostro

de mi hermano kurdo.

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Poema intersectante

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Soy tallo
sin raíz,
ni flor
lejos de mi madre, ella
la niña.
La tarde es siempre
estío
sudor que derrite
rayos UV que me queman
silenciosa, temerosa
canta su alma
o calla
mi pena.

Mamá-bebé sigue muriendo lenta
MENTE
cada vez me recuerda menos
cada menos, me recuerda un tal vez.

Furtiva, la noche me lleva a la
comprobación…
respira como un infante.

Si aún tuviera palabras, me diría:
También soy tallo, sin raíz, ni flor.


Sonetillo del adicto

Fumar es el comienzo, la divisa
la batalla que agota la esperanza
transformarme en un cuerpo estropeado
y sin más voluntades en mi alma.

Mamá lo decía tarde y noche
que la tristeza así no se combate
Hijo mío:
“te vas a reventar en ese bache”

Hoy solo me acompañan sus reproches
y el deseo de salirme de este cuerpo
que es mi cárcel,

pero duelen
los barrotes
en mi sangre.


Respuesta al ensayo de J. Ramos, “Puerto Rico, ¿la isla indecisa?”

Sírvanse algunas de las respuestas aquí: http://elpostantillano.net/revista-dominical/331-agenda-caribena/14256-iris-miranda.html