Archivo mensual: abril 2015

Tu nombre

Hoy te llevé al lugar que tanto te gusta y del que no querías irte cuando te buscábamos en las tardes. Solo que esta vez te llevé para que te quedaras y tengo mil preguntas. La más dolorosa: ¿Por qué si es bueno para ti, yo me siento tan mal? Ojalá y no estuvieras enferma y pudiera ser como antes, cuando te valías por ti misma y eras mi amiga y confidente. Ojalá y fuera rica para cuidarte yo misma y darte todos tus gustos. Ojalá algún milagro tuviera tu nombre, madre.


Cosas que pasan

Anoche mi madre fue maltratada en el hospital por una enfermera que no quería ir a menudo al cuarto a cambiarla de pañal. Incluso, insinuó que le pusieran un foli o como se llame esa cosa fea que le insertan a las personas encamadas. Esa señora tomó el catéter más grande disponible -mami es pequeña- para, de varios intentos bruscos y fracasados, martirizar a mi madre con el pretexto de extraerle una muestra de orina habiendo mami acabado de orinarse y la misma enfermera de limpiarla. Por mi parte, saber del dolor de mi madre es suficiente razón para pedirle a esa enfermera que NO la toque jamás.


El amor de mis amores

Desde un rincón escucho al paciente del cuarto de al lado. Grita de dolor. Mami, entre sus propios gemidos, también lo escucha. Una voz me dice que ese hombre no tiene la suerte que tiene mami y añade una pregunta retórica al respecto: -¿Ella fue buena,  verdad?   -Me amó como nadie, desde que supo que estaba en su vientre, contesté.
Alejarse, desprenderse,  soltarse, son verbos que buscan la luz de la misericordia y el calor del amor, a pesar de los pesares.