Archivo mensual: octubre 2011

ALCOBA ROJA en la Atenas de Puerto Rico

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Ante una nutrida audiencia de universitarios, poetas, amigos y prensa local, se presenta Alcoba Roja en la American University de Manatí. La actividad fue moderada por la Prof. Claribel Rodríguez, Decana de Estudiantes; y contó con la presencia de la Prof. Milagros Rivera, Directora Académica. El poeta, crítico y profesor Ariel Santiago Bermúdez estuvo a cargo de la presentación que giró en torno a la siguiente frase sobre el poema Sombra:  “La escritora plantea en el discurso erótico representado en un unicornio bicéfalo y mitológico. Las voces líricas y narrativas se intersecan para dar paso a la formación de una llamarada donde se unen la Alcoba Roja y la Zona Púrpura. Lo demás es una excusa para encender el amor”.


HAY UN GRITO EN MIS HUELLAS de Pedro Juan Ávila Justiniano

HAY UN GRITO EN MIS HUELLAS del dramaturgo y poeta Pedro Juan Ávila Justiniano

 

Una metáfora poética y violenta del Puerto Rico contemporáneo.

 

El Conservatorio de Arte Dramático del Ateneo Puertorriqueño llevará a escena este próximo 21 de octubre de 2011, la obraHAY UN GRITO EN MIS HUELLAS, una de las obras más intensas de la nueva dramaturgia puertorriqueña, escrita por el dramaturgo manatieño Pedro Juan Ávila.

 

La historia comienza una noche tormentosa, Sergio, sesentón dueño de una tienda rural de comestibles, visita, como es su costumbre, a su concubina Camila en su empobrecido bohío.  Previamente ha llegado un misterioso viajero, enfermo, que por motivos del mal tiempo Camila le ha dejado dormir en un rincón de la casucha.  Corre la candente década del treinta del siglo XX en la ruralía puertorriqueña, hambre, miseria y pobreza extrema, con las violentas luchas sindicales que la caracterizaron. Camila tiene una niña que es casi como un animal salvaje, con la que el viajero intenta establecer comunicación emocional. Pero el viejo alcohólico Sergio se encargará de que la vida no encuentre su camino. Con esta pieza, el dramaturgo Ávila construye una metáfora poética y violenta del Puerto Rico contemporáneo.     Actores del nivel avanzado del Conservatorio de Arte Dramático interpretarán los atormentados personajes, entre ellos Gina Figueroa como Camila, Andrés López Sierra como Sergio, Rolando Reyes como el Viajero y Jennifer Gil como la niña, todos bajo la dirección del Dr. Edgar Quiles Ferrer como parte de los Laboratorios avanzados de actuación. La obra subirá a escena este próximo viernes, 21 de octubre, en funciones adicionales viernes 28, sábados 22 y 29 y domingos 23 y 30 de octubre. Viernes y sábados a las 8:30 y domingo a las 4:00 pm. Donativo sugerido $10.00  Las funciones se llevarán a cabo en el TEATRO DEL ATENEO en San Juan, Puerto Rico.  Los esperamos.


En qué creemos

A mis estudiantes

Los primeros años de mi vida era mi abuela quien me criaba pues mis padres y mi abuelo trabajaban. De ella aprendí que el temor de Dios era el principio de la convivencia en armonía con los seres humanos que me rodeaban. Amarás a tu prójimo, no mentirás, no robarás, el resto de los mandamientos y las parábolas y sermones de Cristo, por no dejar de mencionar los salmos y los proverbios que eran su prédica de mujer sabia. Cuando tenía nueve años mis padres se mudaron lejos de mis abuelos y yo recuerdo que los extrañaba y lloraba cuando los domingos nos devolvían del paseo por la costa playera de Cataño después de ir a la iglesia. Luego por alguna razón ya no podían dar tantos viajes así que comenzamos a asistir a otra iglesia local en la que se hablaba de otras cosas y se condenaba cualquier avance científico arguyendo que eran engaños del diablo. Pero el diablo según mi abuela, fue vencido por Cristo. Esta nueva iglesia me interesaba tanto porque me contaba de milagros que la ciencia no podía explicar y que por lo mismo eran superiores las creencias de la iglesia por sobre las científicas. Hasta que dos cosas pasaron en mi vida escolar. Mi padre me regaló una enciclopedia y mi mente comenzó a ser seducida por la ciencia y sus avances. Entonces me sentí que pecaba al privilegiar el pensamiento científico de evolución  por sobre las palabras interpretadas de la Biblia de la iglesia a la que asistía, y que jamás había escuchado en la iglesia de mi abuela. En la nueva iglesia todo parecía ser pecado, si no estaba escrito allí, pecado.  La tierra, según algunos religiosos aún continúa siendo el centro del universo.  Es decir, que si la tierra tiene sólo 5 mil años, según el tiempo bíblico, entonces por qué razón los científicos arguyen  otra cosa.  Un gran conflicto se daba en mi mente. Si yo abría mi boca y decía que el mismo método para el descubrimiento de medicinas, el científico, era bueno para curar, por qué razón no podía ser bueno para explicar la edad de la tierra. Qué de malo pensaba yo podría haber en que descendiéramos de un primate si el primate también fue creado por Dios.  El mundo, como dijeron una vez, se acabaría cuando los planetas se alinearan. Crecí y no se acabó. Todavía hoy conozco gente que lo sostiene y cuya educación biblico-céntrica les insta a no leer libros fuera de la temática de esa determinada religión, pues podrían pecar y alejarse de los caminos de Dios. Con tanta duda en mi cabeza en aquellos días, no me quedaba otro remedio que acudir temerosamente a Doña Pepita, la mujer más sabia y religiosa que conocí.  Mi abuela me lo explicaba de la siguiente manera. Dios nos da libre albedrío, no para que creamos en Él o no creamos, sino para que bajo el principio del amor al prójimo nos ayudemos los unos a los otros o no. Se podrán imaginar mi espanto, mi abuela hablando en parábolas o algo así. Entonces resumió, el pensamiento científico es muy importante cuando busca el bien común de los seres humanos, no crees? Había arqueólogos, astrofísicos, químicos, humanistas, sociólogos, paleontólogos, hematólogos, etcétera en los tiempos bíblicos? No.  Entonces, el libre albedrío no es solamente el elegir entre lo que es bueno o lo que es malo, es la bendición que Dios le da al ser humano para poder generar bondad o conocimientos de  las leyes del universo que Él creó y que nosotros vamos paso a paso comprendiendo. Por lo tanto, a la iglesia vamos a cultivar nuestra relación espiritual con Dios y nuestros hermanos. No es una buena conducta que la iglesia, ninguna,  imponga sus creencias o impida el desarrollo del conocimiento científico o de otro tipo simplemente porque no está escrito; como no es buena conducta el atacar a los religiosos por lo que crean. Cada cual tiene libre albedrío y la suerte que tenemos es que en nuestro país se defiende el derecho al culto así como el de una educación justa para el que la quiera aprovechar.  Tengo temor de Dios y creo en la ciencia. Doña Pepita, mujer de hincar rodilla, me hizo ver los tonos de grises entre posturas extremas que me enseñó a respetar.


José E. Santos presenta Diálogos en el museo y otros poemas


Galería de los Gigantes en Carolina, 30 de septiembre de 2011

Eran las 5:30 de la tarde y llovía en Carolina. Por suerte tenía mi paraguas conmigo. La plaza  del pueblo estaba vestida de fiesta. Y a pesar de la lluvia que acabó en unos minutos, los carolinenses seguían llegando.  El Distrito Cultural de Carolina había convocado a su pueblo y a otros invitados para inaugurar el primer museo de cera interactivo con figuras prominentes de varios de sus gigantes. En el primer piso, nos sorprendió una exhibición de mosaicos realizados por estudiantes de escuela superior y destaco los de Sanromá y Julia, hechos por Carol Rodríguez, hija de un estudiante de ingeniería de la Universidad Politécnica. En el segundo piso, El Gigante de Carolina me contó todo, sabía de los otros gigantes que allí lo acompañaban, entre los que estaban el compositor Jesús María Sanromá, la pintora Cecilia Orta, Roberto Clemente, y de manera casual, nuestra Julia de Burgos, recostada sobre una piedra grande de río, leyéndonos su poema Río Grande de Loíza. Me pasaron tantas cosas por la mente, pero tantas cosas, que me pasó también una lágrima. Les recomiendo que visiten esta galería para que pinten, jueguen pelota y admiren un legado sin igual. Dios bendiga a Carolina por la visión de valores, que solo es posible transmitir a través de la cultura y sus protagonistas. Necesitamos reconocer la bondad en aquellos seres sensibles que nos han dado buenos ejemplos.  Carolina, tierra de gigantes, viva.